Recientemente se ha venido popularizando una corriente que presenta a la explotación ganadera como una de las principales fuentes de emisión de los gases efecto invernadero. Haciendo frente a esta afirmación Greenpeace ha publicado una serie de datos que muestran que durante la primera semana de confinamiento los valores medios de dióxido de nitrógeno en ciudades como Madrid apenas alcanzaron el 40%. Debemos tener en cuenta que mientras la producción no esencial se detuvo o disminuyó su producción el sector de la ganadería continuó produciendo a pleno rendimiento. Igualmente, un estudio del Centro de Tecnologías Físicas de la Universitat Politécnica de Valencia indica que debido a las medidas contra la COVID-19 los niveles de concentración de dióxido de nitrógeno han disminuido una media del 64% en las principales ciudades españolas.

El modelo Zubillaga

Basándonos en los datos analizados, queda en evidencia que la ganadería no es la responsable principal del cambio climático, una afirmación que desde Zubillaga siempre hemos tenido clara. Nuestro modelo de producción se basa en el medio ambiente, ya que es en el mismo donde crecen los animales que después vienen a nuestras instalaciones. Para nosotros es muy importante trabajar con un modelo ecológico y de mínimas emisiones, sin que ello influya en la calidad del producto final.

Fuente: https://carnica.cdecomunicacion.es/noticias/38090/los-datos-de-contaminacion-durante-el-confinamiento-demuestran-que-la-ganaderia-no-es-la-principal-responsable-del-cambio-climatico?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=20200108-carnica